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Información 

Historia de la Enfermedad

Alois Alzheimer nació en Junio de 1864 en una pequeña villa cerca de Würzburg, Alemania. Cursó la carrera de medicina en la Universidad de Berlín. En Diciembre de 1888 comenzó la residencia en el Hospital de Frankfurt centrándose en las enfermedades mentales y epilépticas.

En Noviembre de 1906, Alois Alzheimer presentó en una reunión de psiquiatría germánica el tema "Una enfermedad característica de la corteza cerebral". En ella describió una paciente llamada Auguste D., una mujer de 51 años de edad, procedente de Frankfurt que presentaba pérdida de memoria, desorientación, afasia, apraxia, agnosia, parafasia y manía persecutoria.

Uno de los primeros síntomas que presentó Auguste D. fue la aparición de celos hacia su marido; muy pronto manifestó alteraciones de la memoria e incluso pensaba que alguien la quería matar. Al cabo de cuatro años y medio de enfermedad murió. Su cerebro fue donado a Alois Alzheimer para proceder a su estudio; los resultados de la autopsia evidenciaron la existencia de atrofia generalizada y arteriosclerosis; así mismo se encontraron, por primera vez en la historia de la neuropatología, ovillos neurofibrilares y depósitos de sustancia amiloidea.

Cuatro años después, en 1910, la enfermedad descrita por A. Alzheimer pasó a denominarse demencia presenil, quedando definida para los casos de demencia anterior a los 50 años. Sin embargo, el aumento de la expectativa de vida hizo que aparecieran estas manifestaciones en la población más vieja.

No fue hasta la década de los setenta cuando la enfermedad descrita por Alois Alzheimer empezó a cobrar interés. Hoy día se sabe que la degeneración neurofibrilar y las placas seniles son lesiones propias de la ancianidad y que la enfermedad de Alzheimer las comparte con otras alteraciones. Actualmente la mayor esperanza de vida o la disminución de la mortalidad han hecho que presente una alta prevalencia e incidencia.

La Enfermedad de Alzheimer

- ¿Qué es la Enfermedad de Alzheimer?

La Enfermedad de Alzheimer lleva el nombre del Dr. Alois Alzheimer, quien la describe en 1906.Es la causa más común de demencia. Entendemos por demencia el declinar de las funciones intelectuales del paciente, si lo comparamos con el nivel de funciones que tenía anteriormente.

La demencia surge como resultado de un deterioro neurológico. No se trata de una enfermedad en sí, sino que se utiliza para describir a un grupo de signos y síntomas. Afecta a todos los grupos sociales y no hace distinción de sexo, de grupo étnico ni lugar geográfico.

Por lo general, afecta a personas de 60 años y más, aunque puede aparecer en pacientes más jóvenes. Los síntomas más frecuentes se relacionan con pérdida de memoria, confusión, dificultades en el lenguaje, el razonamiento, pensamiento, desorientación en tiempo y espacio, problemas para llevar a cabo actividades conocidas y habituales, cambios en el comportamiento, humor, personalidad. El deterioro es gradual y progresivo. Se presentan algunas variantes según se trate de demencia tipo EA, Multinfarto, Pick., etc. De todas formas, a los fines del cuidado del paciente, podemos agruparlas.

- ¿Cómo se diagnostica la EA?

Es de suma importancia realizar un diagnóstico precoz. Hay muchos síntomas que pueden confundirse con un cuadro demencial, sin llegar a serlo.Sólo con un estudio exhaustivo, minucioso e interdisciplinario, se puede arribar el diagnóstico probable de EA.

Es fundamental realizar un buen interrogatorio al familiar más cercano, juntamente con estudios de laboratorio, examen físico y neurológico completos, test neuropsicológicos, electroencefalogramas, imágenes (Tomografías, Resonancia Magnética Nuclear, Spect, Mapeo Cerebral), etc. Debemos planificar el futuro del enfermo y el nuestro, por lo tanto debemos estar informados del estado actual de nuestro ser querido y saber lo que vendrá para poder actuar con serenidad. Lamentablemente sólo se confirma la EA con un estudio de anatomía patológica, una vez fallecido. De todos modos con los métodos actuales se puede arribar a un nivel de certeza, casi exacto, de lo que está sucediendo en su cerebro.

 

10 POSIBLES SEÑALES PARA DETECTAR LA ENFERMEDAD DE ALZHEIMER

• Frecuente pérdida de memoria que afecta a las habilidades en el trabajo. En muchas ocasiones nos podemos olvidar de lo que tenemos que hacer, del nombre de algún compañero de trabajo o del número de teléfono de algún cliente. La persona que padece Alzheimer se olvida de estas cosas con más frecuencia y, más tarde, ya no las puede recordar.

• Dificultades en la ejecución de las tareas domésticas. A veces, podemos cocinar algún plato y, en un momento de distracción, olvidárnoslo en el horno y no volver a acordarnos de él hasta el final de la comida. Alguien con Alzheimer puede preparar algo de comer y no sólo olvidarse de servirlo sino también de que lo ha preparado.

• Problemas con el lenguaje. Encontrar la palabra adecuada para expresar algo en un determinado momento es, en muchos casos, realmente difícil, pero las personas que sufren la enfermedad de Alzheimer puede olvidar muchas palabras o sustituirlas por otras totalmente inapropiadas, convirtiendo una frase en algo incomprensible.

• Desorientación de hora y lugar. Olvidarnos por un instante del día de la semana o del sitio donde tenemos que ir puede pasar a todos. Pero alguien con la enfermedad de Alzheimer puede llegar a perderse en su propia calle, sin saber donde está, como ha llegado hasta allí o como regresar a su casa.

• Disminución del juicio. Se puede estar tan concentrado en una actividad que nos podemos olvidar momentáneamente, por ejemplo del niño que estamos cuidando o de la persona que estamos esperando. La enfermedad de Alzheimer puede provocar el olvido de todo lo que se piensa o se hace, como por ejemplo vestirse con varias camisas a la vez.

• Problemas con pensamientos abstractos. Saber administrar un talonario de cheque en un negocio o en muchas situaciones cotidianas puede ser desconcertante, cuando todo es más complicado que de costumbre. Alguien con la enfermedad de Alzheimer puede olvidarse por completo de lo que son los números y lo que se tiene que hacer con ellos.

• Dejar las cosas en el sitio equivocado. Todo el mundo puede dejar un monedero o unas llaves en el sitio equivocado. Una persona con la enfermedad de Alzheimer puede dejar las cosas en los sitios más inapropiados, como una plancha en el congelador o un reloj de pulsera en el azucarero.

• Cambios de humor y de comportamiento. Ponerse triste o de mal humor de vez en cuando es inevitable. La enfermedad de Alzheimer puede provocar rápidos cambios de humor –de calma a lágrimas o a enfado- sin razón aparente.

• Cambios en la personalidad. La personalidad de la gente cambia con los años. Alguien con la enfermedad de Alzheimer puede cambiar totalmente, volviéndose extremadamente confusa, suspicaz o miedosa.

• Pérdida de iniciativa. Es normal cansarse de las tareas domésticas, del trabajo o de las obligaciones sociales, pero todo el mundo recupera la iniciativa. La persona con la enfermedad de Alzheimer puede volverse apática y necesita incentivos y ayuda para volver a recuperar la iniciativa.

 

DECALOGO DE UN PACIENTE CON ENFERMEDAD DE ALZHEIMER

• SE PACIENTE CONMIGO: Recuerda que soy la víctima indefensa de una enfermedad orgánica del cerebro que está fuera de mi control.

• HÁBLAME: Aún cuando no siempre te pueda contestar, puedo escuchar tu voz y a veces entiendo tus palabras.

• SE TIERNO CONMIGO: Pues cada día de mi vida es una larga y desesperada batalla. Tu ternura puede ser el evento más especial de mi vida.

• CONSIDERA MIS SENTIMIENTOS: Porque aún están vivos dentro de mí.

• TRATAME CON DIGNIDAD Y RESPETO: Al igual que con gusto te hubiera tratado a tí, si hubieses sido el enfermo.

• RECUERDA MI PASADO: Porque yo antes fui una persona sana, vibrante, llena de vida, amor y risa, con habilidades e inteligencia.

• RECUERDA MI PRESENTE: Soy una persona miedosa, un esposo, esposa, madre, hermano/a, amigo, querido, cariñoso, que extraña mucho su hogar y su familia.

• RECUERDA MI FUTURO: Aunque a tí te parezca oscuro, siempre estoy lleno de esperanzas del mañana.

• RUEGA POR MI: Porque soy una persona que languidece en la penumbra que se mece entre el tiempo y la eternidad. Tu presencia puede hacer más por mí que la compasión que puedas sentir por mí.

• QUIÉREME: Y los regalos del amor que me prodigues serán una bendición con la cual llenaremos tú y yo nuestras vidas de luz eterna.

 

Los diez NUNCAS que el cuidador debe respetar ante un enfermo de Alzheimer

• Nunca discutas con el enfermo, ponte de acuerdo con él.

• Nunca trates de razonar con él, distrae su atención.

• Nunca le avergüences, ensálzalo.

• Nunca trates de darle lecciones, serénalo

• Nunca le pidas que recuerde, rememórale las cosas y los hechos.

• Nunca le digas "ya te dije", repíteselo cuantas veces haga falta.

• Nunca le digas "tú no puedes", dile "haz lo que puedas".

• Nunca le exijas u ordenes, pregúntale o enséñale.

• Nunca condesciendas, dale ánimos o ruégale

• Nunca fuerces, refuerza la situación

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